La calculadora te da un veredicto en un segundo. Estas guías son lo que hay detrás: cómo comprobarlo tú mismo, qué emparejar antes de comprar y qué significan las palabras que aparecen en el resultado.
Cada guía contesta a una situación distinta. Busca la tuya en la columna de la izquierda.
Cuatro métodos para medirlo en tu propia máquina: superposición en tiempo real, Administrador de tareas, comprobación de throttling térmico y la calculadora.
Parejas equilibradas por presupuesto y por resolución objetivo, desde gama de entrada a 1080p hasta 4K tope de gama.
Dónde recortar sin que se note y dónde no recortar nunca, con configuraciones concretas y sus precios actuales.
Qué pasa de verdad cuando un juego no cabe en memoria, por qué el canal simple cuesta más que un escalón de procesador y cuándo 32 GB no aportan nada.
Draw calls, frame times, mínimos del 1%, TDP, VRAM y las puntuaciones sintéticas, explicados en una línea cada uno.
Las quince tarjetas que se pueden pedir hoy, con precio y FPS a 1080p, 1440p y 4K. Y las tres que no compraríamos.
Catorce procesadores con precio y FPS, y los dos casos en los que un X3D compensa lo que cuesta.
Tres equipos corrientes y lo que gana cada uno cambiando una sola pieza, más una prueba de dos minutos para el tuyo.
Qué Ryzen 5000 poner en tu placa, cuándo no hace falta y lo que cuesta de verdad pasarse a AM5.
Cuánta memoria de vídeo pide cada juego por resolución, y en qué tarjetas pagar los 8 GB extra tiene sentido.
Vatios para cada tarjeta, de la RTX 5050 a la RTX 5090, el conector que lleva y cómo saber si te vale la fuente que tienes.
Un porcentaje sin método detrás no se puede comprobar. Estas dos páginas explican cómo se calcula cada cifra del sitio y cuánto se equivoca el modelo cuando se contrasta con FPS medidos por otros.
La calculadora responde por tu pareja concreta a doce resoluciones; el optimizador dice qué comprar con el presupuesto que tengas.