Introduce tu presupuesto y componentes actuales. Analizaremos todas las opciones de actualización para encontrar la que te dé mayor incremento de FPS por cada euro invertido.
Nuestro Optimizador de Configuración compara tu sistema actual con cada posible actualización de nuestra base de datos. Para cada componente dentro de tu presupuesto, ejecutamos nuestro análisis de cuello de botella basado en categorías y calculamos la mejora exacta de FPS que obtendrías. Esto asegura que inviertas tu dinero en componentes que realmente marquen una diferencia notable en tus juegos o cargas de trabajo.
Los resultados se ordenan por ganancia de FPS por cada euro. El componente que te ofrece el mayor aumento de rendimiento por tu dinero aparece en primer lugar. Tenemos en cuenta tu resolución actual, la memoria RAM y la interacción entre las gamas de CPU y GPU para asegurarnos de que nuestras predicciones coincidan con el rendimiento real.
Consejo: Si sufres un cuello de botella de CPU, actualizar tu tarjeta gráfica no servirá de mucho. El optimizador tiene esto en cuenta y priorizará el componente que realmente elimine dicho límite. Por el contrario, a resoluciones más altas como 4K, actualizar el procesador ofrece un aumento mínimo de FPS, por lo que el optimizador redirigirá tu presupuesto hacia una tarjeta gráfica más potente.
Uno de los errores más frecuentes que cometen los usuarios de PC es comprar hardware desequilibrado. Por ejemplo, emparejar una tarjeta gráfica de gama alta con un procesador de entrada provocará tirones y bajas tasas de FPS mínimos (1% low). Otro problema común es ignorar la fuente de alimentación (PSU). Cambiar a una GPU de gama superior sin verificar que la fuente tenga los vatios necesarios y los conectores adecuados puede causar inestabilidad, reinicios aleatorios o daños en los componentes. Utiliza nuestro panel de recomendaciones para comprobar si necesitas cambiar de fuente.
Además, no pases por alto la memoria RAM del sistema. Funcionar con menos de 16 GB o usar memoria en canal único (un solo módulo) puede limitar incluso las combinaciones de CPU y GPU más avanzadas. Asegúrate de que tu configuración de memoria admita el modo de doble canal (dual-channel) para garantizar un flujo de datos óptimo entre el procesador y el subsistema gráfico.